
Verdugo
No hay regresos,
todo sucede de aquí en adelante.
Los días que pasaron se quedaron
en el oscilar del tiempo.
Los minutos siguientes
ni siquiera los podemos escoger,
llegan arrasando /sin perdones,
acurrucados en las baldosas
No hay regresos,
todo sucede de aquí en adelante.
Los días que pasaron se quedaron
en el oscilar del tiempo.
Los minutos siguientes
ni siquiera los podemos escoger,
llegan arrasando /sin perdones,
acurrucados en las baldosas
de esta calle que recorro
o entre las ramas de los árboles,
donde se balancea un nido
o entre las ramas de los árboles,
donde se balancea un nido
de cardenales escarlatas.
Tropiezo con algún segundo,
mis pasos se detienen,
una soledad de alguien me abarca
y siento la mía,
gigante,
atroz,
lamiendo mis pies
que buscan refugio en la casa
donde habita, la solitaria voz
que lentamente se apaga,
en mi garganta.
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: no sé qué tienen los domingos, será el silencio que los cubre, o el recuerdo primigenio de ser de un domingo mi nacer.
Agosto 31 de 2008
Tropiezo con algún segundo,
mis pasos se detienen,
una soledad de alguien me abarca
y siento la mía,
gigante,
atroz,
lamiendo mis pies
que buscan refugio en la casa
donde habita, la solitaria voz
que lentamente se apaga,
en mi garganta.
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: no sé qué tienen los domingos, será el silencio que los cubre, o el recuerdo primigenio de ser de un domingo mi nacer.
Agosto 31 de 2008